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Sobre mí

Siempre me puedes encontrar con algún libro nuevo y una esterilla de yoga muy cerca, hasta en el maletero del coche. Desde bien pequeñita la lectura es algo que despierta en mi un gran interés. Mis padres lo comprendieron enseguida cuando con 4 años me podían dejar feliz en la zona de libros del centro comercial, sin moverme, fascinada, mientras ellos podían hacer la compra. Bibliotecas, tiendas de libros. me alucinan. Me fascinan los libros en papel. Y a día de hoy, podría estar días leyendo, tranquila, en calma… de Ayurveda y medicina natural, por ejemplo. La lectura me entretiene tanto que pierdo la noción del tiempo, igual me pasa con el yoga, ¡con el que me encontré en una etapa más madura de mi vida y que se ha vuelto tan imprescindible como respirar!… Por tanto, si tuviera que decirte dos cosas que me apasionan serían leer y practicar yoga. Muchísimas más, pero me quedo con estas dos. Me gusta escribir, soy muy creativa, me gusta crear, pintar, ordenar, redecorar, las plantas, la jardinería y los aceites esenciales… adoro el silencio y escuchar, crear meditaciones, subrayar mucho cuando leo… añado cositas a la lista personal de intereses todos los días, me gusta viajar, conocer lugares y personas nuevas, experimentar y saltar de aquí para allá… se me pasan los días bastante rápido y viendo lo rápido que crecen mis dos hijos me hago más consciente de cómo el tiempo pasa… y en la esterilla ato cabos aquí y allá… y un buen día descubrí que todo encaja…

El placer por encontrar siempre algo en cada libro que leo, que me llama la atención en sus líneas para indagar más, es lo que ha ido abriendo las puertas a mi escucha interna porque abriendo libros realmente abría las puertas a mi autoconocimiento, sin darme cuenta había algo más profundo, como señales que seguía de manera inconsciente que me conducían al mundo de la práctica y enseñanza del yoga. He trabajado en el mundo de las clases particulares de repaso a niños, en el mundo de la abogacía por más de siete años, en el mundo inmobiliario, de la hostelería y restauración, en eventos… la verdad que he tenido la suerte de trabajar en lo que he querido, en trabajos muy, muy diferentes en los que he podido sentir “ diferentes tipos de vida” y en los que creo he dejado “ mi pequeña huella”, recuerdo todos con mucho cariño. Y creo firmemente que tener la vida que uno quiere es posible, pero para ello hay que trabajar en su búsqueda. Siempre he necesitado poder disfrutar del trabajo.

El yoga es un aprendizaje constante que nunca termina, sino que se amplía. Yo te puedo mostrar el camino si tú quieres, pero tú vas a elegir tus propios senderos. Te dirán que el yoga es 1% teoría y 99% de práctica, pero no estoy tan de acuerdo en ello. Creo que hoy en día hay demasiados instructores de yoga y muy pocos maestros, porque en realidad , a la teoría, a la base, los fundamentos del yoga, los conceptos filosóficos, textos antiguos de esta maravillosa disciplina milenaria se les salta por encima para pasar directamente a la práctica de asanas (en la mayor parte de los casos yo lo veo que se hace así ) y después el yoga que se ofrece tiene más que ver con una práctica meramente gimnástica más que con una práctica real de yoga dentro y fuera de la esterilla. Me gustaría no olvidar los yamas, los niyamas, base de una transformación personal, paso a paso… y sentir el yoga, la esencia del mismo, conocer sus orígenes… esto lo intento transmitir siempre en las clases.

“Cuando el alumno está preparado aparece el maestro”… con esta frase que también puede que hayas oído , sí que no puedo estar más de acuerdo. Si sientes que el yoga te llama estate seguro/a que es por algo y si no es tu momento no pasa nada. El yoga no juzga y siempre te estará esperando con los brazos abiertos. Aunque te acerques a él en una primera toma de contacto en un gimnasio porque lo que querías era adelgazar o relajarte porque te lo recomendaron o ha sido tu médico el que te lo ha recomendado…no importan los motivos que te acercaron, te va a aceptar como un amigo fiel y sincero. Va a poner delante tuya toda tu verdad sobre quién eres.

En mi caso el yoga fue todo un gran descubrimiento y revolución física, mental y emocional. Si te digo que nunca me había gustado el deporte ni sudar y que no ha sido hasta llegar a los 40, con mi primera práctica de asanas , que fue, te vas a reír, siguiendo un reto de yoga en Instagram desde mi propia casa, día a día…probando las posturas, leyendo sus beneficios y contraindicaciones, me apetecía más de repente probar nuevas cosas, una alimentación más sana, preparada con más cariño y sin prisas.. me apetecía más caminar que ir en coche, no ser tan sedentaria… quería aprender a respirar en las posturas para entrar y mantenerlas.., aprender más sobre meditación, a intentar espaciar el paso de un pensamiento a otro y no tener mil a la vez en la cabeza, aprender a alinearme correctamente en las posturas para no hacerme daño, a querer formarme más en anatomía para comprender mejor como se movía mi cuerpo… a ir a mi primera clase de yoga en grupo , a una segunda privada, una tercera en un taller de más horas, una cuarta seguida de una quinta masterclass ..pero pasó que los retos de Instagram ya no me llenaban y los followers me daban exactamente igual, subía fotos que me daban risa pero pensaba: si puedo inspirar a alguien a probar y ver que si yo puedo el/ella también la voy a subir … quería aprender a crear secuencias, no hacer por hacer..

En esos comienzos no pensaba dedicarme profesionalmente a la enseñanza del yoga! pero empecé a ser más consciente, a observar mi manera de actuar y de pensar… entendía que yoga no era llegar a una postura… que la alimentación influía en cómo me sentía y quería compartirlo con mi alrededor más cercano, me llamaba la necesidad de servicio, de ayudar a otros a sentirse realmente bien, mucho mejor… y no me bastaba solo saber algunas posturas o asistir algunas clases, quería conocer estilos de yoga y poder elegir… , quería conocer variantes y aprender a adaptar las más complicadas con bloques, cintas… quería aprender la teoría primero para poder hacer y no hacer por hacer !! y me fui a Barcelona. Allí realicé en la escuela Ashtanga yoga Inbound mi primera formación de Hatha yoga de 200 H, avalada por la internacional Royal Alliance. Realice un montón de prácticas gratuitas en un gimnasio al terminar en Barcelona, más incluso de las estipuladas por propia decisión personal de formarme más .. no me importaba superar mi timidez y tenía que hacer una tesina y un vídeo!, créeme si te digo que fue intenso, costoso para mí, no solo económicamente y duro! Pero lo conseguí!… le siguieron otras formaciones posteriores, cuando me di cuenta que lo que me llenaba era compartir lo que sabía con los demás, que disfrutaba de impartir las clases y que sabía transmitir, tenía talento como profesora y en meditaciones mi voz era perfecta… Todo encajaba.

Me lo tenía que creer un poco más, estaba en ese punto de inseguridad, solo eso: confiar en mi potencial. Tenía que trabajar mis creencias, porque de ellas partían mis pensamientos limitantes. Aun escuchaba demasiado a los demás y me dejaba llevar por el ritmo de los otros, satisfaciendo a todos menos a mí y vaciaba mi depósito de energía, no me sentía aún satisfecha. Conocí gente excepcional. Y me apunte a un curso para dirigir instrucciones en yoga de 550 h en Mallorca durante todo un año, primeros auxilios incluidos en el temario, que curioso las cosas que nos entraban en el temario, intentando aumentar mi autoestima como profesora paso ese año, engrose mi curriculum con talleres y retiros… porque las personas somos así, juzgamos por los títulos obtenidos, eres tus títulos?… y así hasta llegar a la última formación de yoga, en India , Varkala , en Kerala (febrero 2019) donde he podido integrar todo lo aprendido en las otras y disfrutado más que en toda mi vida durante un mes un viaje sola y muy lejos de casa¡! Pero he sentido que estaba donde tenía que estar, un último peldaño para confiar más en mí y para poder ofrecer lo mejor a mis alumnos, transformando las excusas en acciones y ayudándoles a ir por lo que desean. No te puedo hablar de dejar tu zona de confort si yo no lo hago… El mejorar como persona se traduce en la preparación de las clases con amor, aparte de la organización técnica, sin amor… la clase no va a ser igual… lo de reflejar en Instagram las posturas que ahora se hacer, tendrá que esperar, pero lo haré! Soy profesora certificada de Ashtanga, Vinyasa y Hatha yoga. Me encanta el yin yoga y dicen que soy una crack guiando meditaciones. Y sigo teniendo problemas, me sigo enfadando, no estoy zen todo el día ni como todo lo bien que debería y soy real pero no perfectaaa, me emociono y contagio mis ganas. Intento facilitar lo cotidiano y hacerlo especial. Por suerte intento rodearme de personas mejores que yo!! que suman y me inspiran. Están por todos lados, se ven menos porque no ocupan las noticias de los medios de comunicación, pero no creo haya personas tóxicas, solo necesitan algo: amor seguro. Como todos… largo tema…

Ya termino. Como ves, el yoga revolucionó mi vida, mi manera de valorarme, de hablarme, de verme y ver a los demás, de comprender que lo que me hace feliz es transmitirlo, poder compartirlo como estilo de vida. Te hablo de superación, de perseverancia, de compasión, de aceptación, de empatía, de optimismo, de fe y de valía.

Me gusta especialmente enfocar el yoga al empoderamiento, al manejo del estrés, de la soledad, de la ansiedad, adaptado a las diferentes etapas de desarrollo de la vida de la persona y ayudar a ese camino evolutivo personal que todos tenemos, el que descubre nuestra verdadera esencia, que para mí es brillar y ser la mejor versión de nosotros mismos, es una disciplina milenaria mágica, como te digo, insisto tanto dentro como fuera del mat. Lo importante también es lo que haces cuando acabas tu clase.

Para despertar tu cuerpo, expandir tu mente y sentir tu alma nos vemos muy pronto en una. Deseo que lo disfrutes.

Namaste

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