1. Aumenta la flexibilidad. Si practicas yoga al menos una vez por semana el primer efecto que vas a notar es el aumento de tu rango de movimiento y tu flexibilidad.
  2. Fortalece tu musculatura, tus huesos y tu sistema cardiovascular. El yoga requiere mover los músculos de forma diferente y al mantener la posición durante un tiempo, puedes llegar a notar como tiemblas para aguantar posturas aparentemente fáciles o equilibrios. Si, es normal sentir agujetas
  3. Previene lesiones y trabaja el equilibrio, la propiocepción. Yoga y deporte se complementan al cien por cien y si practicas deportes de impacto repetitivo como correr, deportes de pelota y contacto, el yoga es para tí también como aliado para evitar la mayoría de lesiones asociadas a tu práctica deportiva.
  4. Ayuda a recuperarte de las lesiones y te ayudará a reconciliarte con tu cuerpo y el dolor. Mantiene la columna vertebral fuerte y mejora la postura.
  5. Te da paciencia en los periodos de reposo de entrenamiento. Cuando eres deportista cuesta descansar sin la dosis de endorfinas que producen los ejercicios. El yoga es un descanso activo para dar un respiro al cuerpo mientras trabajas en su recuperación.
  6. Trabajas fuera de tu zona de confort. Si eres una persona de retos y te gusta explorar tus límites vas a descubrir que construir posturas perfectas de yoga y seguir secuencias fluidas te va a encantar.
  7. Eliminas toxinas. Hay posturas de torsión de yoga que presionan los órganos internos y estimulan su funcionamiento, previniendo el estreñimiento al movilizar el sistema digestivo, favoreciendo la eliminación de líquidos al trabajar sobre los riñones o estimulando el trabajo de depuración del hígado. Si además sudas al hacer yoga, incrementas el efecto depurativo
  8. Reduce el estrés y la ansiedad. Te ayuda a mantener el peso o adelgazar si lo necesitas porque con el yoga tampoco llegas a casa como después de un entrenamiento físico duro y controlas mejor la ansiedad por comer. En el yoga vas a encontrar un tiempo para tí, sin presiones donde exhalar tensiones.
  9. Calma la mente. A veces apagar la mente resolutiva para que se active la mente soñadora que necesita calma y tranquilidad para activarse es imprescindible si tienes un ritmo de vida intenso. Calma el sistema nervioso. Mejora el descanso, facilita un sueño reparador y es antienvejecimiento.
  10. Aumenta la energía. Si porque trabajas con la respiración y la energía fluye y se distribuye por todo el cuerpo con la inhalación y la exhalación. Al terminar tu clase de yoga es probable sientas que te puedes comer el mundo, que flotas en el aire y tu cuerpo, tu mente y tu corazón están en armonía, con vitalidad para enfrentarte a lo bueno y a lo malo de tu vida. Alivia el miedo y promueve un sentido de empoderamiento y bienestar.

 

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